Librería AENEA ofrece libros que potencian el gusto por la lectura, el deseo de saber más, de alcanzar un mayor conocimiento sobre la realidad pesonal, social y planetaria. Además va más allá de las estanterías para dar cabida a un área de taller.

UN ESPACIO CULTURAL GENERADOR DE SALUD Y BIENESTAR

La librería pretende potenciar el gusto por la lectura, el deseo de saber más, de alcanzar un mayor conocimiento sobre la realidad personal, social y planetaria. Para ello abarca diversas temáticas: medicinas alternativas, artes y lenguajes corporales, alimentación y nutrición, ocio, sexualidad, psicología, psiquiatría, filosofía, sociología, antropología, religiones, espiritualidad, novela, ensayo, literatura infantil y juvenil, pedagogía, etc...
Leer es una responsabilidad, y qué leer y cómo leer una actitud ante la vida.
Es necesario escoger cuidadosamente lo que se va a leer, para hacer de la lectura uno de los mayores placeres.
Aenea sabe, que la buena lectura es un acto de creación. Por ello trabaja en la selección de obras y autores que dan razón y experiencia al arte de vivir. Presenta libros que nos hablan a cada uno, que nos liberan algo más, para así, sentirnos con recursos más creativos y espontáneos. La librería se compromete con esta tarea, ampliando su espacio más allá de las estanterías para dar cabida a un área de taller.
Quiere ser éste, un lugar de encuentro entre lo teórico y lo práctico, que promueva la investigación y el trabajo personal y de grupo, teniendo como punto de encuentro el libro.
El libro como la palabra que sale a la luz en el confluir de la experiencia y el conocimiento.
El libro como un acto creativo, de sorpresa y no como un objeto de consumo ajeno a uno mismo.
La buena lectura se convierte así en un acto de transformación, en un proceso de aprendizaje. Por lo tanto, la lectura como deseo, como belleza, nos invita a descubrir otras cosas y nos ayuda a ser mejores.
La librería pone todo su empeño en ofrecer libros que no se cierren nunca por estar llenos de literatura y de belleza.
El encuentro con "el libro" se convertirá en una danza cuando las palabras de otro se hagan una experiencia divertida, vital, promotora de cambio, de apertura, sugieran... Como dice Susana Kesselman:
"es deseable despertar con la lectura, la danza de cada uno"
En definitiva, se trata de:
"HACER GUSTAR DE LA LECTURA, PARA ABRIR CAMINOS DE SABIDURÍA INTERNA QUE SE PLASMEN EN CREACIÓN"